By JSC
Tuuuuuuuuuuuuuuuuu Tuuuuuuuuuuuuuuuuu Al llegar al paso nivel fue preciso detenerme para que pasara el tren… Primero llegó la locomotora, el primer vagón, el segundo e incliné la cabeza para ver el final… ¡Pero no se veía! Entonces me pregunté…¿Quien controla esto? Y así como en un contar de ovejas antes de dormirse…conté 72 vagones! Los interrogantes somnolientos continuaron… y el desgaste tambien. Cuando se vayan los concesionarios…Como estarán las vías? Alguien habría controlado el estado inicial? Alguien controlaría el estado final?… Y comencé a soñar en hilos de coser, sastres y costureras…
En los años 90 se desarrolló en Argentina un proceso de privatizaciones sin precedentes. Los servicios de comunicaciones, transporte, y empresas públicas se publicitaban en los ámbitos de negocios internacionales para captar inversiones. El sistema implementado, importado de otras latitudes trajo beneficios y perjuicios. El rol de los entes reguladores y auditores de las concesiones realizadas al sector privado no fue, ni es efectivo. Es cierto que antes de ese proceso contratar el servicio telefónico para un hogar o una empresa podía ser un trámite que duraba años mientras que ahora se realiza en pocos días. No menos cierto es que la ausencia o la deficiencia en los controles puede resultar para la población y los intereses del país tan seguro como dejar a un león hambriento en un corral de ganado.
¡Es preciso redefinir el rol de los entes orientados a la protección de nuestros intereses –del ciudadano y del Estado-!
El ferrocarril es uno de los principales medios de transporte en otros países, otrora –aquí- también lo fué… ¿Tendremos hilos de coser en vez de vías cuando venzan los contratos de los concesionarios del servicio? Quizá –con una visión de futuro- en vez de reguladores debieran ser costureros los “Entes”…